Si la digitalización es la herramienta que puede permitir una transición sostenible, es el conocimiento, abierto y compartido, el que realmente puede dirigirla hacia la sostenibilidad. Y este conocimiento debe construirse conjuntamente, porque la sostenibilidad digital es un reto que nadie puede afrontar solo. Esta es la visión que une a la Fundación Enel, una empresa comprometida con la creación y el intercambio de conocimientos para ayudar a resolver los grandes retos del sector energético, y a la Fundación para la Sostenibilidad Digital. Y es lo que impulsó a estas dos entidades a recorrer juntas el camino hacia el desarrollo de esta cuestión fundamental.
Hablamos de ello en esta entrevista con Giulia Genuardi, Directora General de la Fundación Enel y miembro del Comité Directivo de la Fundación para la Sostenibilidad Digital: licenciada en Economía, comenzó su carrera en el Grupo Enel en 2003, cubriendo una amplia gama de funciones a lo largo de los años, hasta dirigir las actividades de Sostenibilidad del Grupo desde 2013 hasta 2024, con la responsabilidad de integrar las cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en la gestión de la empresa.
Por una sostenibilidad digital «postecnológica
«En un contexto global que nos pide cada vez más repensar los modelos de desarrollo, la sostenibilidad digital representa uno de los retos y, al mismo tiempo, una de las oportunidades más estratégicas«, explicó Giulia Genuardi. Destacando cómo la puesta en práctica de este concepto debe ser el resultado de una comprensión más profunda, que vea lo digital como un verdadero facilitador de un nuevo paradigma.«La sostenibilidad digital no significa solo hablar de centros de datos más ecológicos o de códigos más eficientes, sino de un cambio de perspectiva, de una nueva visión en la que lo digital no es un fin, sino una herramienta para crear valor, teniendo en cuenta las repercusiones medioambientales, sociales y económicas».
Sin embargo, la verdadera sostenibilidad digital es postecnológica. Es cuando la tecnología se hace invisible no porque desaparezca, sino porque se integra profundamente en las acciones cotidianas, el medio ambiente y el progreso colectivo. Este es nuestro reto y también nuestra responsabilidad«.
Se necesitan conocimientos compartidos
Es a través de esta perspectiva, apoyada por la creación y difusión de conocimientos adecuados, como las tecnologías pueden pasar de ser meras herramientas a aliadas esenciales para abordar los mayores retos a los que nos enfrentamos.«Las tecnologías digitales desempeñan un papel central en la transición energética. No son solo herramientas que mejoran la eficiencia operativa, sino que permiten un cambio estructural en la forma de producir, distribuir y consumir energía«, señaló Genuardi.«Mediante el uso de datos,inteligencia artificial y sistemas predictivos, ahora es posible gestionar redes cada vez más complejas, integrar energías renovables de forma inteligente, reducir emisiones y optimizar el consumo en tiempo real. Lo digital permite tomar decisiones más rápidas, más precisas y, sobre todo, más sostenibles».
Enel Foundation trabaja para garantizar la disponibilidad de competencias, investigación y herramientas analíticas que transformen la innovación tecnológica en conocimiento aplicado, también para apoyar las políticas públicas y los procesos de toma de decisiones. Conocimiento que debe compartirse para abordar retos complejos como el cambio climático, el acceso a la energía y la seguridad energética. La digitalización es un facilitador de la transición. Pero es el conocimiento, abierto y compartido, el que permite impulsarla de forma concreta y responsable. Y la verdadera innovación será la que combine rendimiento, transparencia, impacto medioambiental y valor compartido«.
El papel crucial de la investigación y la formación
Por tanto, es una cultura sólida y compartida la que puede marcar la diferencia en el desarrollo de la sostenibilidad digital. Y para crear esta cultura, según Giulia Genuardi, hay dos elementos especialmente esenciales: la investigación y la formación.«Sin una base científica sólida y unas competencias adecuadas, la sostenibilidad digital corre el riesgo de seguir siendo un concepto abstracto, desconectado de la realidad industrial y operativa.
La investigación permite comprender los retos, anticipar las transformaciones tecnológicas y desarrollar soluciones concretas.
En una industria como la energética, donde la innovación corre a gran velocidad, es esencial una presencia continua de análisis, estudio y experimentación. Esto se aplica tanto a las tecnologías digitales como a sus repercusiones medioambientales, económicas y sociales.
Al mismo tiempo, la formación es lo que hace que esto sea escalable y accesible. Formar nuevas competencias significa crear las condiciones para un cambio generalizado y duradero. No basta con desarrollar soluciones innovadoras: también debemos ser capaces de transferirlas, compartirlas y aplicarlas a gran escala, tanto en las empresas como en los territorios. En este sentido, Enel Foundation promueve iniciativas que conectan el mundo académico, las empresas y las instituciones, creando un ecosistema de conocimiento que refuerza la transición energética y digital de forma sostenible e inclusiva‘.
Combinar intenciones, acelerar resultados
La colaboración entre realidades diferentes, de mundos diferentes, puede representar por tanto un verdadero acelerador para la sostenibilidad. Para la Fundación Enel, como para la Fundación para la Sostenibilidad Digital, es de hecho la unión de intenciones hacia objetivos comunes la clave para lograr un futuro más sostenible.«El trabajo en red es esencial. Ninguna organización, por muy avanzada o estructurada que esté, puede abordar en solitario los complejos retos a los que nos enfrentamos, especialmente cuando hablamos de sostenibilidad digital, que por su propia naturaleza es transversal, sistémica y está en constante evolución. El verdadero potencial del trabajo en red reside en la capacidad de aunar competencias, recursos y visiones complementarias. Aunar intenciones significa acelerar resultados, reducir riesgos y, sobre todo, evitar la duplicación de esfuerzos. En la práctica, significa ser más eficaces, más rápidos y más sólidos a la hora de construir soluciones concretas.
Fundaciones como la Fundación Enel y la Fundación para la Sostenibilidad Digital representan plataformas estratégicas para tender estos puentes entre la investigación, las empresas, las instituciones y la sociedad civil«, subrayó además Genuardi.«Solo mediante una colaboración abierta y estructurada podremos transformar la innovación digital en un verdadero motor del desarrollo sostenible. Y esto no sólo se aplica a la tecnología, sino también a la cultura: la sostenibilidad digital es ante todo una cuestión de visión compartida. Trabajar en red significa construir una conciencia común, crear lenguajes comunes y dirigir el cambio en la misma dirección. Trabajar en red no es una opción, es una condición necesaria para que la transición digital sea realmente sostenible, justa y accesible para todos«.
















