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Los objetivos del desarrollo sostenible son muchos y no siempre guardan una relación inmediata con las actividades de una empresa de TIC. A continuación, se intenta ilustrar cuáles podrían ser las relaciones resultantes indicando tres tipos de acciones:

Acción directa (D): actividades de las TIC inmediatamente relacionadas con la consecución del ODS.

Nivel de acción indirecta 1 (I1): contribución indirecta de primer nivel (por ejemplo, apoyo facilitador).

Nivel de acción indirecta 2 (I2): contribución indirecta de segundo nivel (efectos posibilitados a través de otros agentes).

ODS 1 – Superar la pobreza

Acción directa (D):
Una TIC propia puede crear plataformas digitales integradas que permitan a los ciudadanos en condiciones de fragilidad económica acceder fácilmente a subsidios, bonificaciones y medidas de bienestar. La autenticación segura con SPID o CIE, combinada con interfaces intuitivas, reduce las barreras burocráticas. La automatización de la verificación de los requisitos mediante el enlace con bases de datos públicas acelera el tiempo de desembolso de las ayudas. Este tipo de servicio aumenta la inclusión social y reduce el riesgo de exclusión de las familias vulnerables.

Acción indirecta de nivel 1 (I1):
Las TIC pueden apoyar la gestión digital de los fondos regionales y municipales destinados a proyectos de lucha contra la pobreza. A través de sistemas de seguimiento e información en línea, las autoridades públicas pueden evaluar el impacto de las políticas sociales. La transparencia de los datos también facilita el seguimiento por parte de los ciudadanos y los organismos de evaluación. Esto crea las condiciones para una mayor equidad en la distribución de los recursos.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
Otro nivel es la habilitación de plataformas de colaboración entre municipios, entidades del tercer sector y asociaciones. El intercambio seguro de datos (respetando la privacidad) permite coordinar mejor las iniciativas en el territorio, evitando solapamientos. De este modo, las TIC se convierten en un «multiplicador» de la capacidad de intervención social, incluso cuando la organización interna no presta directamente servicios, sino que ofrece la infraestructura digital.

ODS 2 – Combatir el hambre

Acción directa (D):
Una empresa interna de TIC puede crear sistemas de trazabilidad alimentaria que garanticen la transparencia sobre la procedencia y la seguridad de los alimentos. A través de tecnologías como blockchain y datos abiertos, se pueden certificar cadenas de suministro cortas y controlar el impacto medioambiental de la producción. Esto refuerza la confianza de los ciudadanos y las instituciones en la distribución. Además, los sistemas digitales de gestión de existencias de alimentos ayudan a los comedores escolares y comunitarios a reducir los residuos.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Se pueden desarrollar plataformas logísticas digitales para coordinar mejor los flujos de distribución de alimentos, especialmente en zonas rurales o marginales. Mediante sistemas predictivos basados en datos de consumo y demanda, se pueden optimizar las rutas de reparto y reducir las pérdidas. Las soluciones TIC también pueden conectarse a sistemas agrícolas inteligentes, ayudando a productores y distribuidores a gestionar mejor los excedentes.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
Una TIC interna puede crear herramientas digitales que faciliten el trabajo de redes solidarias, bancos de alimentos y organizaciones benéficas. A través de apps y plataformas colaborativas, los ciudadanos y las empresas pueden donar los excedentes alimentarios más fácilmente. Este enfoque no solo reduce el despilfarro, sino que refuerza el tejido social de la zona. Las TIC se convierten así en un facilitador indirecto de iniciativas solidarias generalizadas.

ODS 3 – Salud y bienestar

Acción directa (D):
Las TIC internas pueden implantar plataformas de telemedicina, sistemas de reservas sanitarias en línea e historias clínicas electrónicas interoperables. Estas herramientas reducen las listas de espera, mejoran la accesibilidad para quienes viven lejos de los centros hospitalarios y aumentan la calidad de la atención. Un sistema TIC integrado también permite a los médicos tener una visión completa y actualizada del paciente, lo que mejora el diagnóstico y la continuidad asistencial.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Las TIC pueden contribuir al bienestar mediante sistemas de vigilancia del medio ambiente: Sensores IoT de calidad del aire, agua y ruido integrados con plataformas regionales. Estos datos, disponibles en tiempo real, permiten a las administraciones activar políticas preventivas. Además, se puede informar a los ciudadanos a través de apps de alerta y cuadros de mando públicos. De este modo, la salud se protege indirectamente actuando sobre los determinantes ambientales.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
Otro nivel es el apoyo a las plataformas de investigación y análisis de macrodatos sanitarios. Las TIC internas pueden crear la infraestructura y los sistemas necesarios para analizar grandes volúmenes de datos clínicos, también de forma anónima. Estos análisis ayudan a las instituciones sanitarias a planificar políticas de prevención más específicas y a predecir la evolución de las epidemias. Las TIC no proporcionan curas directas, pero crean las condiciones para tomar decisiones más científicas y oportunas.

ODS 4 – Educación de calidad

Acción directa (D):
Una empresa interna de TIC puede diseñar y gestionar plataformas de aprendizaje electrónico dedicadas a escuelas, autoridades públicas y formación continua de los ciudadanos. Estas plataformas pueden integrar contenidos multimedia, herramientas de evaluación en línea y aulas virtuales, garantizando la continuidad educativa incluso en situaciones de emergencia (como pandemias). El acceso seguro a través de la identidad digital garantiza la trazabilidad de los itinerarios de aprendizaje. Esto amplía la oferta educativa y reduce las desigualdades en el acceso a la educación.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Las TIC internas pueden promover proyectos de inclusión digital proporcionando conexiones de banda ancha y dispositivos a los estudiantes desfavorecidos. Esto reduce la brecha digital y permite que todos se beneficien de las herramientas educativas modernas. Además, puede desarrollar sistemas de seguimiento que alerten a las escuelas y a las autoridades locales de situaciones de desventaja tecnológica. Las TIC se convierten así en facilitadoras de la equidad en la educación.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
Las TIC pueden apoyar las plataformas de orientación en línea y los sistemas de correspondencia entre las escuelas, las universidades y el mundo laboral. Mediante algoritmos de análisis de datos, se pueden sugerir itinerarios formativos personalizados en función de las capacidades, aptitudes y demanda del mercado. Esto ayuda a reducir el abandono escolar y favorece la inserción laboral. In-house no se dedica directamente a la educación, sino que proporciona herramientas digitales para mejorar las opciones educativas.

ODS 5 – Igualdad de género

Acción directa (D):
Una TIC interna puede promover cursos y programas específicos de alfabetización digital dirigidos a mujeres y niñas, especialmente en zonas rurales o remotas. Este tipo de intervención aumenta las competencias digitales, reduce la brecha tecnológica de género y abre nuevas oportunidades laborales. La promoción activa de las mujeres en los equipos TIC de la propia empresa es también un ejemplo virtuoso de inclusión.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Las TIC pueden ofrecer plataformas digitales seguras que sirvan de apoyo a los centros antiviolencia y a los servicios de protección. Las aplicaciones móviles con sistemas de alerta temprana, chats seguros y geolocalización pueden ayudar a las mujeres en situaciones de peligro. Además, el análisis de datos anonimizados puede contribuir a políticas públicas más eficaces en la prevención de la violencia de género.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
Otro nivel es el desarrollo de herramientas TIC que fomenten el trabajo flexible y el trabajo inteligente. Ofrecer plataformas de colaboración seguras y accesibles facilita la conciliación de la vida laboral y familiar, reduciendo las barreras que a menudo penalizan a las mujeres. Esto no sólo ayuda a las trabajadoras, sino que también promueve el cambio cultural en las organizaciones públicas y privadas.

ODS 6 – Agua potable y saneamiento

Acción directa (D):
Las TIC internas pueden desarrollar sistemas de IoT para supervisar en tiempo real las redes de agua, medir su calidad y detectar fugas. Estos sistemas permiten a las empresas de servicios públicos intervenir a tiempo y reducir el despilfarro. Los datos recogidos pueden integrarse en cuadros de mando a disposición de las administraciones y los ciudadanos, aumentando la transparencia y la confianza.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
A través de plataformas de gestión de datos, las TIC pueden apoyar las decisiones estratégicas de las agencias del agua. Los modelos predictivos basados en big data ayudan a planificar las inversiones y a prevenir la escasez de agua. El análisis de datos históricos, cruzados con indicadores climáticos, se convierte en una valiosa herramienta para las políticas a largo plazo.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
Otro nivel es la habilitación de portales de datos abiertos que pongan los datos sobre la calidad del agua y el uso de los recursos a disposición de ciudadanos, investigadores y asociaciones. De este modo, la comunidad puede contribuir a la sensibilización, la investigación y el control cívico. Las TIC no gestionan directamente el agua, pero permiten una gobernanza más abierta y participativa.

ODS 7 – Energía limpia y asequible

Acción directa (D):
Una TIC propia puede implantar plataformas de redes inteligentes y de gestión comunitaria de la energía local, que permitan a los ciudadanos compartir la producción de energía renovable (por ejemplo, fotovoltaica). A través de sistemas digitales integrados, el consumo y la producción pueden controlarse en tiempo real, optimizando el autoconsumo y reduciendo los costes. Además, la transparencia de los datos refuerza la confianza de los ciudadanos en la transición energética.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Las TIC pueden desarrollar soluciones para controlar el consumo de energía en edificios públicos y privados. A través de sensores y cuadros de mando, las administraciones pueden identificar el despilfarro y planificar medidas de eficiencia. Estos sistemas, integrados en plataformas regionales, pueden generar informes automáticos útiles para comunicar los resultados en relación con los objetivos medioambientales.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
Otro nivel es el apoyo mediante herramientas de análisis predictivo que ayuden a las autoridades públicas y a las empresas a orientar las inversiones en energías renovables. Los modelos matemáticos basados en datos climáticos y de consumo permiten estimar la producción futura y optimizar la ubicación de las centrales solares o eólicas. De este modo, las TIC contribuyen a tomar decisiones políticas y económicas más eficaces.

ODS 8 – Trabajo decente y crecimiento económico

Acción directa (D):
Una empresa interna de TIC puede crear portales regionales o nacionales de búsqueda de empleo, integrados con los sistemas de las oficinas de empleo. Mediante algoritmos avanzados, los ciudadanos pueden encontrar más fácilmente oportunidades de empleo, mientras que las empresas identifican a los candidatos adecuados. Estos sistemas también pueden ofrecer itinerarios de formación digital personalizados para mejorar la empleabilidad.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Las TIC pueden apoyar la digitalización de las PYME proporcionando soluciones en la nube, seguridad informática y herramientas de comercio electrónico. De este modo, las empresas locales mejoran su competitividad y crean nuevas oportunidades de empleo. Las plataformas compartidas reducen los costes tecnológicos de las pequeñas empresas y cooperativas. In-house actúa como catalizador del crecimiento económico territorial.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
Un nivel más amplio se refiere a la creación de ecosistemas de innovación basados en infraestructuras de TIC compartidas. Las empresas pueden gestionar hubs digitales que fomenten el desarrollo de start-ups, proyectos de investigación y colaboraciones público-privadas. Estos espacios digitales y físicos se convierten en incubadoras de nuevas ideas y competencias, contribuyendo indirectamente a la creación de empleos cualificados.

ODS 9 – Empresa, innovación e infraestructuras

Acción directa (D):
Una empresa interna de TIC tiene como misión natural la implantación y gestión de infraestructuras digitales: centros de datos regionales, redes de banda ultraancha, nubes públicas. Estos activos son cruciales para garantizar la resiliencia, la seguridad y la soberanía digital. Así se refuerza la base infraestructural sobre la que se injertan servicios públicos y privados innovadores.

Acción indirecta de nivel 1 (I1):
Además de la infraestructura, una contribución indirecta es el desarrollo de plataformas de interoperabilidad y API que permitan el intercambio seguro de datos entre entidades y empresas. Estas soluciones permiten la creación de nuevos servicios digitales, fomentando la innovación. In-house se convierte así en un «puente tecnológico» que conecta diferentes sistemas.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
A un nivel superior, las TIC internas pueden apoyar la investigación y el desarrollo en IA, IoT, ciberseguridad y big data proporcionando infraestructura informática y entornos de prueba. Esto permite a universidades, start-ups y empresas experimentar en condiciones seguras y de bajo coste. El efecto indirecto es el crecimiento de un ecosistema de innovación sobre el terreno.

ODS 10 – Reducir las desigualdades

Acción directa (D):
Una empresa TIC interna puede diseñar portales y aplicaciones digitales con criterios de accesibilidad universal. De este modo, las personas con discapacidad visual, auditiva o motriz pueden utilizar los servicios públicos en línea sin barreras. El uso de interfaces inclusivas y sencillas reduce las desigualdades digitales. Así, la tecnología se convierte en una herramienta de inclusión social y no de exclusión.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Una contribución indirecta es el desarrollo de programas de alfabetización digital dirigidos a ciudadanos frágiles, mayores o inmigrantes. Los cursos, las plataformas de autoaprendizaje y los contadores digitales asistidos contribuyen a reducir el déficit de competencias. Esto aumenta la capacidad de todos los ciudadanos para acceder a los derechos digitales. Las TIC internas actúan como facilitadoras del bienestar digital.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
Un nivel más amplio se refiere a la creación de plataformas participativas en línea que den voz a las comunidades marginadas. Los sistemas digitales de consultas públicas, presupuestos participativos o foros temáticos permiten a los grupos infrarrepresentados expresar sus necesidades y propuestas. Así, las TIC no sólo reducen las desigualdades de acceso, sino que amplifican la representación democrática.

ODS 11 – Ciudades y comunidades sostenibles

Acción directa (D):
Una empresa interna de TIC puede desarrollar soluciones para ciudades inteligentes: gestión inteligente del alumbrado, semáforos conectados, sensores de tráfico y movilidad sostenible. Estos sistemas mejoran la calidad de vida urbana al reducir la contaminación y el consumo de energía. Las plataformas integradas pueden proporcionar información en tiempo real a los ciudadanos sobre el transporte público y la movilidad blanda.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Una contribución indirecta es el desarrollo de plataformas de datos abiertos para apoyar la planificación urbana participativa. A través de mapas y cuadros de mando interactivos, los ciudadanos y los responsables de la toma de decisiones pueden analizar datos sobre calidad del aire, zonas verdes públicas, vivienda y movilidad. Esto promueve decisiones de planificación urbana más informadas y compartidas.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
A un nivel superior, las TIC pueden apoyar los sistemas digitales para la gestión de emergencias y la resiliencia urbana (protección civil, alertas meteorológicas, coordinación de crisis). Proporcionan plataformas seguras e interoperables que permiten a las autoridades locales, las fuerzas policiales y los ciudadanos comunicarse y colaborar durante acontecimientos críticos. Esto mejora la sostenibilidad social y medioambiental.

ODS 12 – Consumo y producción responsables

Acción directa (D):
Una TIC propia puede crear plataformas digitales para fomentar la reutilización y la economía circular. Por ejemplo, portales para el intercambio de bienes usados entre ciudadanos, o sistemas de trazabilidad de materiales para alargar la vida útil de los productos. Así se reducen los residuos y se fomenta un consumo más sostenible.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Una contribución importante es el desarrollo de sistemas de TIC para controlar el ciclo de los residuos, desde su origen hasta su recogida selectiva y eliminación o reciclado. Los datos recogidos ayudan a municipios y empresas a optimizar los procesos y reducir el impacto ambiental. Las plataformas de información también pueden certificar el rendimiento de los servicios de gestión medioambiental.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
A un nivel más amplio, las TIC internas pueden apoyar campañas de sensibilización a través de canales digitales educativos: apps, portales y medios sociales dedicados al consumo consciente. La difusión de información sobre el despilfarro de alimentos, el uso responsable del agua o las compras sostenibles fomenta comportamientos virtuosos en la población. Las TIC se convierten así en un vehículo tanto cultural como técnico.

ODS 13 – Lucha contra el cambio climático

Acción directa (D):
Una TIC propia puede desarrollar plataformas de seguimiento de las emisiones de CO₂ y otros gases de efecto invernadero a escala regional y municipal. Estos sistemas recogen datos de sensores medioambientales, plantas industriales y transportes, proporcionando indicadores claros a las administraciones. Los cuadros de mando ayudan a supervisar el progreso de los planes de descarbonización y a comunicar los avances a los ciudadanos. Las TIC se convierten así en un motor de transparencia y responsabilidad climática.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Otra contribución es el desarrollo de sistemas digitales de alerta temprana para fenómenos meteorológicos extremos (inundaciones, olas de calor, incendios). Las plataformas TIC pueden difundir notificaciones a través de aplicaciones, SMS o sistemas de emergencia integrados, garantizando una información rápida y eficaz. Esto reduce los riesgos para la población y refuerza la resiliencia climática del territorio.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
A un nivel más amplio, la tecnología interna puede proporcionar herramientas de análisis de macrodatos y modelos predictivos en apoyo de las políticas climáticas. Cruzando datos históricos, satelitales y meteorológicos-climáticos, se pueden simular escenarios futuros y orientar los planes de adaptación. De este modo, las TIC no combaten directamente el cambio climático, pero aportan conocimientos indispensables para la toma de decisiones estratégicas.

ODS 14 – La vida bajo el agua

Acción directa (D):
Una TIC propia puede implantar sistemas IoT para vigilar la calidad del agua en ríos, lagos y costas. Los sensores conectados miden parámetros como el oxígeno disuelto, el PH, la presencia de microplásticos y contaminantes. Los datos recogidos se analizan en tiempo real y se ponen a disposición de las autoridades locales y medioambientales. Esto permite actuar con rapidez para proteger los ecosistemas acuáticos.

Nivel de acciónindirecta 1 (I1):
Una contribución indirecta es la creación de portales de datos abiertos sobre el medio marino y fluvial, que ponen la información a disposición de investigadores, ciudadanos y asociaciones ecologistas. La transparencia de los datos sobre el agua estimula la participación ciudadana y favorece el seguimiento generalizado de las políticas de protección. También fomenta el uso de los datos en la educación.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
A un nivel superior, las TIC pueden apoyar la investigación científica y los proyectos de ciencia ciudadana proporcionando plataformas de recogida y análisis de informes ciudadanos (por ejemplo, avistamientos de especies marinas, fenómenos de contaminación). Estas herramientas amplían la capacidad de vigilancia al implicar a la población. Las TIC se convierten así en facilitadoras de redes de conocimiento generalizadas.

ODS 15 – La vida en la Tierra

Acción directa (D):
Una TIC propia puede gestionar plataformas SIG y sistemas de vigilancia de ecosistemas terrestres: bosques, parques naturales, zonas agrícolas. A través de imágenes por satélite y drones integrados en sistemas digitales, pueden detectarse la deforestación, los cambios en el uso del suelo y la pérdida de biodiversidad. Esto ayuda a las administraciones en la gestión sostenible del territorio.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Una contribución indirecta es el desarrollo de sistemas TIC para la prevención de incendios y la gestión de emergencias medioambientales. Sensores IoT y algoritmos predictivos pueden detectar situaciones de riesgo (temperatura, humedad, viento) y activar alertas. Las plataformas digitales de coordinación conectan protección civil, bomberos y administraciones locales, mejorando los tiempos de respuesta.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
A un nivel más amplio, las TIC internas pueden promover los datos abiertos medioambientales y las herramientas educativas digitales. Hacer accesibles los datos sobre biodiversidad, zonas protegidas y consumo del suelo estimula la concienciación pública y fomenta los comportamientos sostenibles. El uso de aplicaciones y portales interactivos contribuye a una cultura compartida de protección del medio ambiente.

ODS 16 – Paz, justicia e instituciones sólidas

Acción directa (D):
Una empresa interna de TIC puede implantar plataformas de gobierno abierto y transparencia administrativa. Los portales que recogen y publican datos sobre presupuestos, contratación y decisiones públicas aumentan la confianza de los ciudadanos. La integración con herramientas de seguimiento y visualización hace que la información sea comprensible para todos. De este modo, las TIC contribuyen directamente a unas instituciones más responsables y sólidas.

Acción indirecta de nivel 1 (I1):
Una contribución indirecta es el desarrollo de sistemas de identidad digital y firmas electrónicas que aumentan la seguridad y la validez jurídica de las interacciones en línea. Estas herramientas reducen la burocracia y facilitan el acceso a los servicios públicos. La confianza en lo digital está creciendo, y con ella la percepción de instituciones más fiables.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
A un nivel superior, las TIC internas pueden apoyar plataformas de participación cívica que permitan a los ciudadanos contribuir a las consultas, la elaboración de informes y el codiseño. Estas herramientas permiten una democracia más inclusiva y transparente. Las TIC no toman decisiones políticas, sino que crean el espacio seguro y tecnológico donde éstas pueden madurar de forma participativa.

ODS 17 – Asociación para los Objetivos

Acción directa (D):
Una TIC propia puede proporcionar infraestructuras digitales compartidas que apoyen la colaboración entre autoridades públicas, universidades, empresas y el tercer sector. Los centros de datos regionales, las plataformas en la nube y las redes de comunicación seguras son la base tecnológica de los proyectos conjuntos. Así, las TIC se convierten en la arquitectura sobre la que construir asociaciones sólidas y duraderas.

Nivel de acción indirecta 1 (I1):
Una contribución indirecta es la creación de plataformas de colaboración en línea (intranets regionales, espacios digitales para proyectos europeos, herramientas compartidas de gestión de proyectos). Estas herramientas permiten a los distintos agentes trabajar juntos de forma más coordinada, superando las barreras organizativas y geográficas. In-house se convierte en el «facilitador tecnológico» de las redes de cooperación.

Nivel de acción indirecta 2 (I2):
A un nivel más amplio, las TIC pueden apoyar la participación de las autoridades locales en redes internacionales y programas europeos proporcionando herramientas de interoperabilidad, traducción automática y gestión digital de los datos de los proyectos. Esto facilita el intercambio de buenas prácticas y la puesta en marcha de iniciativas transnacionales. De este modo, la tecnología se convierte en el lenguaje común de las asociaciones globales.

Gianluca Mazzini
ESCRITO POR Gianluca Mazzini

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